La vocación del cantor en la tradición hebrea

Cada uno de nosotros posee el sentido de la belleza. Todos somos capaces de distinguir entre lo hermoso y lo feo. Pero tenemos que aprender a nutrir la sensibilidad de las realidades del espíritu. Y la sinagoga es el lugar en el que podemos buscar adquirir esa interioridad, esa sensibilidad.

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