Inicio » Content » REGLA DE SAN BASILIO. Traducida al latín por Rufino. Cuestiones 14-16

Cuestión 14[1]

Pregunta: ¿Con qué disposición debemos servir a Dios?, y ¿en qué consiste dicha disposición?

Respuesta: 1Considero que la buena disposición y el espíritu bueno se dan cuando hay en nosotros un deseo vehemente, insaciable y permanente de agradar a Dios[2]. 2Esta disposición se pone por obra mediante la theoría[3], es decir mediante la sabiduría por la cual podemos contemplar e intuir la gloriosa majestad de Dios, y mediante los pensamientos piadosos y puros, y por el recuerdo de los bienes que nos han sido concedidos por Dios; 3por este recuerdo el alma llega al amor del Señor, de modo que lo ame con todo su corazón, con toda su alma y con toda su mente (Mc 12,30), 4según el ejemplo de aquel que decía: Como el ciervo desea las fuentes de agua, así mi alma te desea a ti, oh Dios (Sal 41 [42],2 LXX). 5Por tanto, es necesario servir al Señor con esa disposición cumpliendo lo que dice el Apóstol: 6¿Quién nos separará de la caridad de Cristo? ¿La tribulación, la angustia, la persecución, el hambre, la desnudez, el peligro, la espada? (Rm 8,35), y lo demás.

 

Cuestión 15[4]

Pregunta: ¿Qué sentimientos debe tener de sí mismo el que preside[5], en las cosas que prescribe u ordena?

Respuesta: 1Ante Dios, debe considerarse como ministro de Cristo y dispensador de los misterios de Dios (1 Co 4,1), temiendo decir u ordenar algo fuera de la voluntad de Dios o contra lo que está prescrito claramente en la Sagradas Escrituras[6], 2siendo declarado falso testigo de Dios[7], o sacrílego, si introduce algo ajeno a la doctrina del Señor o deja de lado o pasa por alto alguna de las cosas que agradan a Dios. 3Ante los hermanos debe ser como una nodriza que cuida a sus pequeños, dispuesto, según la voluntad del Señor y según conviene a cada uno, a darles no solo el Evangelio de Dios sino también su propia vida[8], 4acordándose del precepto de Dios nuestro Señor que dice: Les doy un mandamiento nuevo, que se amen mutuamente como yo los he amado (Jn 13,34; 15,12). 5Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos (Jn 15,13).

 

Cuestión 16[9]

Pregunta: ¿Cómo hay que reprender y corregir al que peca?

Respuesta: 1Como lo manda el Señor cuando dice: Si un hermano peca contra ti, ve y corrígelo a solas, si te escucha, habrás ganado a tu hermano. 2Pero si no te escucha, toma contigo a uno o dos más, para que el asunto se decida por la palabra de dos o tres testigos[10]. 3Pero si ni siquiera los escucha a ellos, dilo a la Iglesia, y si ni a la Iglesia escucha, considéralo como un gentil y un publicano (Mt 18,15-17)[11], para que -esperamos- esta (reprensión) hecha por muchos le aproveche para su salvación[12]; 4ya que dice el apóstol: Reprende, reprocha, consuela, con toda paciencia y doctrina (2 Tm 4,2), 5y nuevamente: Si alguno no obedece nuestra palabra escrita en la carta, señálenlo a fin de que no se mezclen con él (2 Ts 3,14), sin duda en la mesa[13].

 


[1] Cf. PR 157 (col. 1185 AB). A partir de la presente, las Cuestiones que siguen habitualmente son muy breves, y no necesitan de un sumario o guía de lectura.

[2] Disposición (diathesis): es en lo íntimo del corazón donde se decide el pro y el contra del servicio de Dios. Basilio insiste permanentemente sobre la rectitud de la diathesis (cf. PR 158; 160; 166; 168; 172; 176; 180; 185). En el texto presente da una suerte de definición: es buena no la intención no pecaminosa, sino aquella animada por una caridad ardiente, un deseo insaciable de agradar a Dios (Neri, p. 414, nota 464). “Espíritu bueno” es la traducción de “animum illum”.

[3] “Contemplación” sería la mejor traducción, pero el término griego es más rico en contenido y más significativo que nuestro vocablo contemplación. Ver RBas 2,20 ss. (en los vv. 22-23, se cita el Sal 41 [42],8); GR 2; cols. 908 B-913 A (Neri, p. 414, notas 465 y 466).

[4] Cf. PR 98 (cols. 1149 D-1152 A).

[5] “Sentimientos”: “quid sentire”.

[6] Cf. RB 2,4 (Rule, 15, nota 72).

[7] Cf. 1 Co 15,15 (Rule, 15, 2).

[8] Cf. 1 Ts 2,7. 8 (de Vogüé).

[9] PR 3 (col. 1084 AB).

[10] Cf. Dt 19,15.

[11] Cf. 2 Co 2,6. Traducimos “si forte” por “para que –esperamos–”.

[12] Cf. 2 Co 2,6 (Rule, 16, 3).

[13] Tal vez, debería leerse: para que se avergüence (ina entrape), como concluye el texto de 2 Ts 3,14. La glosa de Rufino, ¿puede deberse a una equivocada lectura del original griego? Cf. Rule, 16, nota 73.