Inicio » Content » REGLA DE SAN BASILIO. Traducida al latín por Rufino. Cuestiones 17-20

Cuestión 17[1]

Pregunta: Si alguno aun por pecados pequeños quisiera afligir a los hermanos diciendo: “deben hacer penitencia por cada uno de ellos”, ¿no es acaso él mismo alguien sin misericordia y que destruye la caridad[2]?

Respuesta: 1Porque el Señor afirmó: No pasará una iota o una tilde de la ley hasta que todo se cumpla (Mt 5,18); y nuevamente declaró: De toda palabra ociosa pronunciada por los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio (Mt 12,36), 2no hay que despreciar nada por considerarlo pequeño, porque el que desprecia las cosas pequeñas poco a poco cae[3]. 3Y ¿cómo se atreverá alguien a decir que una falta es pequeña o de poca monta, cuando el Apóstol dice y manifiestamente declara: Transgrediendo la ley insultas a Dios (Rm 2,23)? 4Para afirmar que el aguijón de la muerte es el pecado (1 Co 15,56), y no dijo tal o cual pecado, sino todo pecado[4]. 5Falta más a la misericordia el que deja pasar y descuida que el que reprende; así como el que permite que se introduzca el veneno de la mordedura de la serpiente, que quien lo extrae y lo arroja. 6Y destruye la caridad aquel que, según está escrito, escatimando la vara odia a su hijo; pues el que lo ama, lo corrige con prudencia (Pr 13,24)[5].

 

Cuestión 18[6]

Pregunta: ¿Cómo hay que hacer penitencia por cada falta?

Respuesta: 1Asumiendo aquella disposición de ánimo que experimentaba el que dijo: Odié la iniquidad y la aborrecí (Sal 118 [119],163 LXX), y lo que está escrito en el Salmo sexto y en muchísimos otros[7], o aquello que dice el Apóstol a los que se han contristado según Dios: 2Cuánta solicitud les ha causado, qué excusas, qué indignación, qué temor, qué emulación, qué celo. En todo han demostrado ser inocentes en esta cuestión (2 Co 7,11), 3y aun aquél mismo que pecó (hará penitencia) realizando muchas obras contrarias a las faltas que cometió, como lo hizo Zaqueo[8].

 

Cuestión 19[9]

Pregunta: ¿Cuáles son los dignos frutos de la penitencia[10]?

Respuesta: 1Las obras que son contrarias al pecado, estos son los frutos de la justicia que debe producir el que quiere, según está escrito, fructificar en toda obra buena (Col 1,10)[11].

 

Cuestión 20[12]

Pregunta: ¿Qué pensar del que con sus palabras dice que se arrepiente, pero no se corrige de su pecado?

Respuesta: 1Acerca de tal (hombre) está escrito: Si tu enemigo te ruega con gran voz, no le creas, porque hay siete iniquidades en su alma (Pr 26,25 LXX), 2y en otro lugar: Como un perro que vuelve a su vómito se torna odioso, así el hombre que por su malicia vuelve a su pecado (Pr 26,11 LXX).

 


[1] Cf. PR 4 (cols. 1084 C-1085 A).

[2] Cf. RBas 46 y 78 (Rule, 17, nota 74).

[3] Cf. Si 19,1.

[4] Aun sin ignorar la distinción entre los diversos pecados y la diferencia de las situaciones de aquellos que pecan por diversas causas y en distintos modos (cf. PR 81; col. 1140 AD), Basilio, basándose en la Escritura, considera que debe verse, teniendo en cuenta el pecado en sí mismo, en cada transgresión una enorme impiedad. Ver De iudicio 7 (PG 31,669 B): “... el Apóstol Pablo, en efecto, ha mostrado que toda desobediencia tiene en común la misma enorme impiedad. Él dice: Tú que te glorías en la ley, transgrediendo la ley, insultas a Dios” (Rm 2, 23). Con todo, no se puede negar la influencia de la filosofía estoica en esta visión de Basilio. Ver SEXTO, Enchiridion 12, n. 11: “Todo pecado considéralo una enorme impiedad” (citado en Neri, p. 340, nota 29).

[5] Cf. GR 46 (col. 1063 AB).

[6] Cf. PR 5 (col. 1085 AB).

[7] Lo que está escrito en el Salmo sexto”: se refiere a la actitud de corazón del hombre pecador que se expresa en ese Salmo: súplica a la misericordia de Dios, conciencia del propio pecado y de la debilidad del hombre, certeza de que Dios escucha siempre, gemidos y lágrimas. Cf. RBas 117; PR 10 (col. 1088 C) y 297 (col. 1292 BD); Neri, p. 340, nota 33.

[8] Cf. Lc 19,8. El latín dice: “Sed et his ipsis in quibus deliquit agens multa contraria sicut et Zacchaeus fecit”. Ver Mor. 1,4 (col. 701 C): “A quienes hacen penitencia no les basta para salvarse el simple alejamiento de los pecados, sino que les son necesarios los dignos frutos de la penitencia” (ver Neri, p. 341, nota 35).

[9] Cf. PR 287 (col. 1284 BC).

[10] Cf. Mt 3,8; Lc 3,8.

[11] Cf. RBas 21-22 (pp. 69-72 de la ed. de Zelzer); PR 288-289 (cols. 1284 C-1285 A); GR 51 (cols. 1040 C-1041 A).

[12] Cf. PR 6 (col. 1085 BC).