LO QUE DICE SAN BENITO. UNA LECTURA DE LA REGLA (2)

PRÓLOGO

Este texto es un resumen de la larga serie de introducciones del Maestro. Al presentar uno a uno los tres pilares de la vida monástica, comenzó con un Prólogo de aire misterioso, que invitaba a escuchar la Regla como verdadera palabra de Dios. Luego, al término de una vasta pieza de catequesis bautismal tripartita, develó su intención de fundar una escuela de servicio del Señor, un monasterio. En fin, al final de una descripción pintoresca de las diversas especies de monjes, introducía al jefe de esta escuela, el abad.

De estas tres presentaciones sucesivas, Benito solo ha conservado la segunda: únicamente la definición del monasterio como escuela subsiste al final de su Prólogo, siendo éste el último fragmento de la catequesis bautismal del Maestro. En cuanto a la invitación a escuchar la Regla, queda sólo un eco en las primeras palabras de Benito: “Escucha, hijo mío”. Por otra parte, la presentación del abad ha desaparecido por completo, pues Benito pasa directamente de la enumeración de las especies de monjes al directorio abacial.

Nuestro Prólogo tiende, por lo tanto, por entero hacia su último parágrafo, donde Benito decidirá con el Maestro establecer “una escuela de servicio del Señor”. Para introducir este pasaje clave, el Maestro parafrasea dos cortos pasajes del Salterio: algunos versículos del Salmo 33 (34) y todo el pequeño Salmo 14 (15). Benito ha guardado esta doble paráfrasis, que estructura nuestro texto. Para comprender esto se debe recordar el uso catequético que lo sustenta: a los nuevos bautizados el obispo les enseñaba el Padre Nuestro y los Salmos. Estas dos grandes oraciones cristianas les eran enseñadas alternadamente en las homilías, donde se les explicaba el sentido del Pater, luego el de dos Salmos o fragmentos de Salmos, escogidos por su brevedad. Partiendo de este uso eclesial, el Maestro comienza por evocar el bautismo en su parábola de la fuente, luego comenta el Padre Nuestro y sus siete peticiones. Después de estas dos primeras partes de la catequesis bautismal, de la cual el comienzo de nuestro Prólogo sólo conserva algunos rasgos, escucharemos la tercera, reproducida por Benito casi íntegramente.