JUAN CASIANO: “CONFERENCIAS” (Conferencia III, capítulo 7)
Capítulo 7. Cómo se debe alcanzar la perfección de cada una de las renuncias
Capítulo 7. Cómo se debe alcanzar la perfección de cada una de las renuncias
Capítulo 5. Cómo la primera vocación no es ventajosa para el perezoso y la última no obstaculiza al diligente
Casiano pone de relieve que la vocación, el llamado, incluso cuando lo recibamos del Señor mismo, no es sinónimo de una respuesta acorde a tan alta dignación. Y así como tenemos excelentes ejemplos de una vida conforme al llamamiento recibido: Abraham, san Antonio, abba Moisés, san Pablo; también tenemos ejemplos en sentido opuesto, entre los que sobresale particularmente el caso de Judas.
Capítulo 3. Propuesta de abba Pafnucio sobre los tres géneros de vocación y sobre las tres renuncias
El desarrollo sobre los tres tipos de vocaciones, y las respectivas renuncias, tiene una llamativa semejanza con lo expresado por san Antonio abad en su Carta primera1. Es conveniente citar esta epístola, al menos en parte, para poder apreciar semejanzas y diferencias entre ambos textos:
Conferencia tercera: con abba Pafnucio. Sobre las tres renuncias
Capítulos:
1. Sobre la conversatio y la vida de abba Pafnucio.
2. Sobre el sermón de este anciano y nuestra respuesta.
3. Propuesta de abba Pafnucio sobre los tres géneros de vocación[1] y sobre las tres renuncias.
Capítulo 23. Cómo contener la abundancia de los humores genitales
En el inicio de este capítulo, Casiano compara las poluciones nocturnas a otras actividades corporales, como son la digestión o la expulsión de los líquidos por medio de la orina. Ya directamente en relación a las poluciones nocturnas, no en todos los textos propone la misma frecuencia que en el presente pasaje (cf. Inst. VI,20). Y esta temática la tratará de forma específica en la Conferencia XXII.
Capítulo 18. Pregunta: sobre la medida de la continencia y la refección
Esta pregunta nos conduce a un tema específicamente tratado por varios autores de los primeros siglos: la egkrateia (= enktrateia), que Casiano traduce por “continentiae modus”. Es decir, la moderación, la temperancia.
Capítulo 14. Sobre la vocación de Samuel
Capítulo 12. Confesión de la vergüenza que nos impide revelar nuestros pensamientos a los ancianos
A la luz del ejemplo presentado en el capítulo anterior, Germán plantea ahora por qué los jóvenes monjes no siguen el camino del discernimiento que, finalmente, había transitado Sarapión. Y plantea así un nuevo interrogante: ¿qué pasa si los ancianos son demasiado duros en sus actitudes para quienes confiesan sus faltas?
Capítulo 9. Pregunta sobre la adquisición del verdadero discernimiento
La pregunta que propone Germán conduce, en adelante, el desarrollo hacia el modo de adquirir el verdadero discernimiento. Se trata, conforme a una valiosa expresión, de ver el carácter espiritual y evangélico que debe desarrollar en su vida el monje.
Capítulo 3. Sobre el error de Saúl y Achab, cómo se equivocaron por la falta de discernimiento
Mediante el recurso a dos “ejemplos” del AT, se nos muestra el peligro de las decisiones tomadas sin discernimiento. Más exactamente, se nos enseña qué gran peligro es tomar una decisión que elimina la aceptación de la voluntad del Señor.
El ejemplo de Saúl